A
Deslizandose en la arena de tu piel,
dibujando pájaros en tus cabellos,
untando yemas en la sal de tu hiel,
mis ramas buscan la savia de tus besos.
Escalando tu estructura de seda,
mi lengua enervada por su dulzura,
empapa mis sentidos y los ciega,
un lobo de fuego se quema de locura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario